domingo, 8 de agosto de 2010

interrogación colateral.

Son casi las 12 de la noche, el domingo se vuelve lunes y estoy en la cama con mi mamá, cada una con su not/netbook. Veíamos una película de Tom Cruise, pero en esos interminables cortes comerciales, la tele quedó en algún canal de noticias.
Hablamos de muchas cosas, de la mala dicción de la periodista ("espero no hablar tan mal" le hago saber), ella dice que no es bien parecida, uno que otro comentario de la noticia y risas. ¿Por qué? ah!, secreto. Cosas de mujeres.
Me cuenta un poco de su vida universitaria y lo mucho que le costaba irse a Osorno después de las vacaciones, de como le "robaba" los panes a la señora de la pensión, el queso y otras cosas, en sus andanzas nocturnas en la cocina.
Nos miramos y reimos, le da gusto el oír mis carcajadas, nos detenemos y respiramos. Duele el pecho de tanto reir.
Volvemos a la película, me informan por interno que se llama "colateral". Comerciales, y mientras tanto ella, mi madre vuelve a su lectura sobre el corazón "la sangre entra a la auricula derecha y pasa a traves de la tricuspide al ventriculo izquierdo y sale a través de las venas pulmonares, hacia al pulmón" obvio, ¿qué más fácil que entender el funcionamiento del corazón? Todo. Pero eso es tema para otro día.
Sigamos a la peli, y al sexy Tom Cruise "P*ta le voló una oreja y sigue corriendo" acaba de decir mi madre, luego ella misma se corrigue "Bueno, si fue el último samurai e hizo misión imposible 1, 2,3 y mil... puede sobrevivir a un balazo". La miro en silencio, a veces admiro su capacidad para sacar conclusiones ridículas. Risas. Nuestra atención se centra totalmente en el climax del film. Discutimos sobre las canas de Tom, decidimos que su mejor look es en el "Último samurai".
Le leo lo escrito, se enojó. ¿Quién la entiende? Pero ya pasó, nuevamente buena onda.
Tom está muerto.Si igual no era tan malo.(ya, ahora si dejo de pensar en Tom... lo prometo).
A todo esto, empecé a escribir, por algo muy puntual, mi mamá me estaba haciendo un interrogatorio, que me ponía algo incomóda y por eso reía mucho y ella también, creo que lo disfrutaba.En fin, supongo que las conversaciones madre-hija siempre alegran a una mamá, porque traspasan el umbral de la privacidas de sus "niñitas", aunque yo soy su única hijita y si bien, cruzar la puerta de mi hermética privacidad es difícil...no es imposible.

1 comentario:

Joe Pino dijo...

Y mi curiosidad sigue aumentando... xD..
Y es completamente cierto eso de las conversaciones, el otro dia mi mama y papa me decian que hasta cuando los acompañaria al super y sonreian...

Bueno ahora mismo tengo muchos pensamientos en mi pero no se como llevarlos a buen puerto asi que mejor no digo nada mas..

saludines!!
=D....