- ¿Eres idiota o te haces?
- ¿mmmm?
- "mmmm"... vaya si que eres elocuente... y dime preciosa... ¿te gusta?
- ¿gustarme..?
- Si, él...
- No, por supuesto que no...
- ¿Por qué mientes?
- ¿Para qué preguntas?
- jajajaja... eres divertida, pero te gusta, lo sé, veo en tu interior.
- ¿tu? por favor... eres patética.
- ¿Lo somos? no lo creo, dejame salir y te lo demostraré. Déjame invadirte, permiteme hacer todo lo que quieres, pero no te atreves... besarlo.
- ¿Qué dices? Claro que no.
- Te tomaré a la fuerza, cuando menos lo esperes...
Se despertó angustiada, caminó por la habitación, agitada buscó su reflejo en el espejo, gracias a dios, aún era ella. Miró al joven que dormía en el sillón, sonrió.
Quizás, sólo quizás lo amaba...
No hay comentarios:
Publicar un comentario