Cada vez que sucede es como si viviese un maldito sueño, que al despertar se transforma en pasadilla, al volverse realidad.
- ¡No soñarás en noches de luna llena!
Fue la maldición que acabó con mi vida.
- ¡No soñarás en noches de luna llena!
Fue la sentencia a pagar.
- ¡No soñarás en noches de luna llena!
Se que es verdad, es mi realidad.
-¡No soñarás en noches de luna llena!
1 comentario:
Buena materia prima. Ahora viene la segunda parte: desarrolla la idea.
Saludos sangrientos
Blood
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