domingo, 19 de septiembre de 2010

En noches como esta

En noches como esta, los druidas bailan en torno a la luna.
La blanca señora los cobija en su halo de luz taciturna.
Uno a uno los pétalos se incorporan a la danza, con suavidad.
La velada se torna mágica y las luciérnagas revolotean sin parar.
En noches como estas, cuando la luna llena corona el firmamento,
Las estrellas se recogen hacia lo más profundo del universo.
Melodías eternas son la brisa y el fluir del agua.
Cantos milenarios las voces animales.
En noches como esta, entonamos canciones sobre caballeros y doncellas
Poemas de borrachos y cantineras
Un bardo se contagia del romance
Su dulce laúd reproduce los latidos de su corazón sin dueña.
En noches como esta.... en noches como esta
las ideas se escapan de mi cabeza.

viernes, 17 de septiembre de 2010

Antes del suicidio de un muerto.- Acto

Los primeros rayos del sol se escabullían por la persiana, iluminando la danza de las partículas de polvo, disfrutó de la éfímera alegría que eso le provocaba.
Fumó un cigarrillo y luego otro, se percataba de su respiración rítmica, del tacto de la sábana sobre su torso desnudo y de los ruidos de la calle.
El pequeño escritorio junto a la ventana era un atado de papeles, colillas de cigarrillos, y otros a medio fumar, tazas de café y ropa sucia.
Se desperezó y se acercó a él, revisó en uno de los cajones y encontró aquella Colt Anaconda, que tanto tiempo llevaba oculta detrás de una caja de galletas, la sostuvo en sus manos, la mirada taciturna sobre el metal. Abrió de golpe el barrilete y sacó 5 de las 6 municiones que contenía. "Sólo necesitaré uno" pensó y sonrió tristemente.
Se acercó la Colt a su sien izquierda, inhaló profundo y aprétó el gatillo.

martes, 14 de septiembre de 2010

Antes del suicidio de un muerto.- Carta

¿Cómo comenzar a escribir? ¿Cómo? Es que acaso ¿tan difícil es decir adiós?
¿Cuál es la manera de evitar que las lágrimas deshagan el papel? ¿A quién debo implorar por un segundo más?
Pienso, y doy vueltas las palabras que estoy a punto de escribir, no quiero que causen más daño del que ya hicieron, trato que esto no duela más que la bala que acabará con todo.
Ayer no sabía que era lo que me impidió decirlo mirándote a la cara, más, ahora lo descubro, fue el miedo de no saber que hacer si llorabas, la inevitable sensación de sentirme un idiota, un completo imbécil.
Es ahora cuando me doy cuenta, cuando ya no queda tiempo, que debí cobijarte entre mis brazos, y disfrutar cada segundo de medida libertad.
Esto pone fin a mi historia, no quiero que sea el fin de la tuya. Sonríe como siempre, pero si quieres llorar, hazlo, si tu furia quiere salir, libérala. Si quieres hablar, yo te escucharé, que sea donde sea que llegue a parar, tus palabras las llevará la brisa y mis respuestas el corazón.
Tras años de fingida madurez, he vuelto a ser el niño pequeño que se perdió tras el cañón de un fusil, he dejado atrás la coraza de guerrero y he vuelto a creer en un Dios, en uno al cual clamé cuando tuve miedo y me dio la espalda.
Sin demoras me voy, tal como vine, caminando en silencio, se que no puedo guardar ningún recuerdo, pero deseo conservar la vista de tu rostro bajo la lluvia, el sonido de tu voz, el cálido tacto de tu mano en mi mejilla.
A diferencia de ti, fallé mi misión, la tuya fue mostrarme esa pequeña luz al final del tunel, lograste darle algo de dignidad a mi minada existecia.
Es primera vez que tengo miedo de morir, estoy aterrado. Nunca había pensado en el dolor, simplemente lo hacía…y ahora ¿qué es lo que me hace dudar? Lograste que volviera a ser humano.
Lamento que esto que siento por ti no haya sido lo suficientemente fuerte para mantenerme aquí, las de veces que te hice llorar, las que te dañé, siento todas esas tardes que perdieron su color por alguna estupidez mía.
He leído y releído este papel, lleno de frases sin sentido, son sólo palabras incoherentes lanzadas al azar por mi boca y que mi mano no logra poner en orden.
¿Será que estoy haciendo tiempo? ¿Por qué el ser humano es tan simple y a la vez tan complejo? se perfectamente que estoy alargando el suplicio y aún así no tengo la más puta idea del porque.
No se lo que quiero, sólo pierdo el tiempo, así que decidí tomar la salida del cobarde, estaba completamente perdido en este mundo y al verme sin respuestas… huí.
Quiero pedirte sólo una cosa, cuando hayas leído esto, destrúyelo, no hay necesidad de guardar… el recuerdo, las sensaciones que te produzca este mísero trozo de papel emborronado con las lágrimas que no puedo dejar de derramar.