martes, 9 de febrero de 2010

...

Patético...

No lo entiendo, estoy llorando, abrumada, desesperada por alguien que ha muerto. Veo la tristeza de sus seres queridos, la comprendo. Pero... la mía es injustificada, digo, no tengo razones, sobre todo si ese ser, no es real, no existe en mi realidad física, en la mental... la llena por completo.

Me ahoga el saber que mi cuerpo y mente no están en sintonía. Estoy frustrada pues se que estoy condenada a vivir así.
Otra vez la cabeza en la almohada, las lágrimas recorriendome la cara. ¿Y qué es?

Vivo traspasando las barreras de la realidad para alcanzar aquel mundo en el que me gustaría habitar, pero cada vez se aleja más... y ya no keda más que romper y me encuentro parada en ese vacío infinito.